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domingo, julio 08, 2007

COLAPSO CONFIRMADO


Diario CLARIN

PROBLEMAS CON LA CONSTRUCCION : ESTAN EN CABALLITO, COGHLAN, VILLA PUEYRREDON, PALERMO Y VILLA URQUIZA Hay más de 100 obras paradas por temor a que falte el aguaAySA no les entrega a los constructores un certificado impuesto por el Gobierno porteño que garantiza el servicio. Según la empresa estatal, hay 134 permisos retenidos. Para los arquitectos, hay más del doble.

Daniel Gutman

El debate por el crecimiento de la construcción en los barrios de Buenos Aires sigue subiendo su temperatura, ya que la empresa AySA le admitió a Clarín que 134 obras de gran dimensión están paradas porque no se puede garantizar que no impacten negativamente sobre el servicio de agua potable y cloacas de la zona.El dato podría tomarse como una confirmación de que los problemas de infraestructura que denuncian los movimientos vecinales que se oponen al crecimiento de la construcción efectivamente existen.Sin embargo, del otro lado, los constructores dicen lo suyo y meten presión. En el Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU) estiman que la cifra de proyectos demorados llega hasta 280 y se quejan de "falta de seguridad jurídica"."En este momento, la decisión sobre qué se construye y qué no en Buenos Aires la toma AySA, en lugar del Gobierno de la Ciudad", le dijo a Clarín Carlos Berdichesky, presidente del CPAU.
Actualmente, el certificado de factibilidad de AySA se exige solamente para construir en diferentes zonas de cinco barrios, de acuerdo a lo que establece el decreto 220, firmado por el jefe de Gobierno, Jorge Telerman, en febrero. Se trata de Palermo, Caballito, Villa Pueyrredón, Villa Urquiza y Coghlan, lugares considerados críticos desde el punto de vista de su densidad de población, del estado de la infraestructura y de la cantidad de proyectos inmobiliarios.Sin embargo, de acuerdo a un proyecto de ley aprobado el último jueves por la Legislatura porteña, próximamente se pedirán certificados de factibilidad para autorizar obras nuevas en cualquier punto de la Ciudad, y no solamente de AySA, sino también de las empresas que prestan servicios de electricidad y gas." Acá existe un reclamo de vecinos de distintos barrios de que se pare la construcción. Por otro lado, el Gobierno porteño no dice si la Ciudad está o no en condiciones de seguir soportando el crecimiento inmobiliario como hoy se está dando. Entonces, decidimos armar un camino intermedio, en el cual las empresas de servicios públicos deberán evaluar cada caso. Si hoy están paradas obras porque AySA no las autoriza, debe ser porque los problemas de infraestructura existen", afirmó el diputado macrista Alvaro González, presidente de la Comisión de Planeamiento Urbano de la Legislatura.Según informaron ayer en AySA a este diario, desde que en febrero entró en vigencia el decreto 220 hasta mediados del mes pasado, en la empresa de agua y saneamiento se recibieron 348 pedidos de certificados de factibilidad para poder construir.
En la empresa estatal dijeron que 134 de ellos -los proyectos de más de 5.000 m2 cubiertos, que son los que más impacto podrían tener en la presión de agua y la red de cloacas del barrio- fueron remitidos a una comisión creada por el mismo decreto en el ámbito del Ministerio de Obras Públicas, para que las analice. Y que es en esa comisión donde están parados los planteos. Clarín quiso consultar al ministro de Obras Públicas porteño, Juan Pablo Schiavi, pero éste no atendió el llamado. Su vocera indicó que "los pedidos de autorización para obras no están parados. Están siendo analizados y ésta una tarea compleja que necesita tiempo". La cuestión ya disparó un pedido de informes al Poder Ejecutivo presentado en la Legislatura por el diputado de Recrear Marcelo Meis, que quiere saber oficialmente cuántas son las obras que están esperando el certificado de AySA y qué está haciendo el Gobierno de la Ciudad ante esta situación.En el CPAU dicen que estas circunstancias han paralizado la construcción de 336.000 m2, que significan 268 millones de dólares inmovilizados y una pérdida de aproximadamente 50.000 puestos de trabajo directos o indirectos."AySA contesta en muchos casos que necesita un plazo de entre 9 y 15 meses para asegurar las obras cloacales.
La realidad es que el que debe asegurar la infraestructura es el Gobierno de la Ciudad. No puede pasar que la decisión quede en manos de una empresa. Si no queremos que en determinados barrios se construya, que se modifique el Código de Planeamiento Urbano con las audiencias públicas y los debates previstos por la Constitución de la Ciudad", reclamó el presidente del CPAU, Berdichesky.Esta institución dice que le ha pedido información oficial a Ay SA sobre la cuestión, pero que no tuvo respuesta.Todavía no está claro si la Legislatura va a dar ese debate sobre modificaciones al Código de Planeamiento Urbano, con el objetivo de preservar la fisonomía de ciertos barrios, donde hoy está permitido construir a alturas importantes." Hay dos posturas enfrentadas, de grupos de vecinos y de constructores. Hoy la inversión está yendo solamente donde es más rentable y por eso la gente de esos barrios se queja. Creo que tenemos que discutir modificaciones al Código para discutir qué tipo de Ciudad queremos", opinó el diputado kirchnerista Juan Manuel Olmos, vicepresidente de la Comisión de Planeamiento Urbano.

"Ratifica que nuestras denuncias son ciertas"
De un lado, los vecinos que se sienten perjudicados porque dicen que las obras afectan los servicios de sus barrios y les cambian la fisonomía. Del otro, los desarrolladores que se quejan del freno y la falta de inversiones.
Para los vecinos que se oponen a la construcción indiscriminada, la cantidad de permisos de obra frenados por AySA es poco menos que una reivindicación. Mario Oybin, de SOS Caballito, aseguró: "Esto ratifica que las denuncias que venimos haciendo desde mayo del año pasado eran ciertas. Me acuerdo cuando Telerman y el ministro Schiavi decían que la red de servicios no iba a colapsar por 10 o 15 años más. ¿Qué hubiera pasado si los vecinos no luchábamos? Nos alegra que AySA no permita cualquier obra. Nosotros no queremos que cambie la fisonomía del barrio que elegimos para vivir, y pretendemos que entre todos discutamos qué Ciudad queremos". La abogada Alejandra Butti, quien junto con Osvaldo Sidoli asesoró a Oybin para presentar el amparo que frenó las construcciones en 16 manzanas de Caballito, agregó que "AySA no las aprueba porque la infraestructura no alcanza. Está actuando como corresponde. No es coherente pedir permisos para construir en una zona con los servicios públicos colapsados". En tanto, Valentina Bari, del grupo de vecinos que La Paternal y Agronomía que están en contra de la construcción de 11 torres en los terrenos que ocupara el albergue Warnes, señaló: "Las otras empresas de servicios no reconocen que hay falencias porque perderían sus concesiones. Esperemos que con la nueva ley que votó la Legislatura lo hagan, habrá que controlar qué dicen".

TODA LA RAZON...


Diario CLARIN

PROBLEMAS CON LAS CONSTRUCCIONES : HAY MAS DE CIEN OBRAS PARADAS EN CINCO BARRIOS PORQUE NO RECIBEN LA AUTORIZACION PARA CONSTRUIR Oficial: hasta que garanticen el agua, las obras seguirán paradaLo admitió el Gobierno porteño. Sostiene que dará los permisos para edificar a medida que AySA haga los trabajos necesarios. Los vecinos dicen que las torres generan menos presión de agua y problemas cloacales.

Daniel Gutman
dgutman@clarin.com

El Gobierno porteño admitió ayer que más de cien proyectos inmobiliarios de gran dimensión, que están parados por el impacto que tendrían sobre la red de agua y cloacas, no serán autorizados a comenzar hasta que la empresa estatal AySA realice los trabajos de ampliación y modernización necesarios para atender la mayor demanda. Lo hizo a través del ministro de Obras Públicas, Juan Pablo Schiavi, quien así confirmó la información publicada en exclusiva por Clarín sobre las obras frenadas por temor a problemas con la infraestructura sanitaria."Los permisos de construcción se irán otorgando, pero no en lo inmediato, sino de manera gradual. Mientras la infraestructura no esté lista, no podemos hacer otra cosa. El análisis que hicimos indica que hay determinados barrios con problemas en la red para soportar el crecimiento inmobiliario, porque Aguas Argentinas no hizo ninguna inversión durante diez años", dijo Schiavi a este diario.
Aguas Argentinas era la empresa de capitales franceses que manejaba el servicio hasta que el Gobierno la estatizó, el año pasado."Nosotros estamos interesados en que la Ciudad crezca y los constructores construyan, pero tenemos que cuidar que no les saquen el agua a los demás vecinos", agregó el funcionario.Según el Gobierno porteño, las obras paradas por este motivo son 131, tres menos que el número que dio AySA a este diario, como se publicó ayer.El ministro Schiavi hizo esta aclaración por la tarde, luego de que, por la mañana, AySA saliera a despegarse del problema y a responsabilizar al Gobierno de la Ciudad. El secretario de Obras Públicas de la Nación, José López, y el titular de AySA, Carlos Ben, fueron convocados de urgencia a la Casa Rosada por el presidente Néstor Kirchner, a raíz de la información publicada por Clarín.Luego de una breve reunión con Kirchner, López y Ben dieron una conferencia de prensa en la que indicaron que AySA "no tiene en perspectiva ningún problema de provisión del servicio". La compañía además emitió un comunicado en el que aseguró que "se encuentra en capacidad de realizar las obras, muchas de las cuales ya están en marcha siendo su tiempo de ejecución, en todos los casos, menor que el necesario para la construcción de los edificios".
El telón de fondo de esta situación es el movimiento vecinal de oposición a la construcción de edificios, que creció el año pasado en varios barrios. Para dar una respuesta, el Gobierno de Jorge Telerman frenó por decreto los permisos para obras nuevas durante 90 días, en diciembre pasado, en los seis barrios más buscados por los constructores.Cuando se venció ese plazo, la Comuna resolvió que, antes de otorgar permisos, se exigiría un certificado de factibilidad de AySA en cinco de esos seis barrios. Se trata de las zonas consideradas más críticas por el estado de su red sanitaria y por su crecimiento inmobiliario: Palermo, Caballito, Villa Pueyrredón, Villa Urquiza y Coghlan.Al mismo tiempo, la Ciudad y AySA firmaron un convenio para que la empresa, en un plan trianual que contempla $ 160 millones, haga las obras necesarias de ampliación de caños y modernización de la infraestructura. Ese plan, según dicen ambos, ya está en marcha.El punto es que AySA no otorga los certificados de factibilidad para los proyectos que superen los 5.000 m2 cubiertos. En cambio, los eleva a la consideración de una comisión creada en el ámbito del ministerio de Obras Públicas porteño, que es donde quedan trabados.La empresa de agua asegura que, al mismo tiempo que se realizan las mejoras en la red, podrían empezar a construirse los edificios. Pero en la Comuna dicen que ese es un riesgo que no pueden correr."
Esta historia empezó el año pasado con el movimiento vecinal y con cuatro jueces que estaban aceptando amparos para parar la construcción en diferentes barrios. Nuestra tarea es armonizar los intereses de los vecinos con los de los constructores. Las inversiones ya se están haciendo y van a resolver los problemas no sólo para las obras nuevas que se quieran construir sino para toda la zona", dijo Schiavi.El Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU), mientras tanto, se queja por las obras paradas y dice que así se pierden inversiones y fuentes de trabajo. "Si la infraestructura no es suficiente, como dicen algunos, es obligación del Estado hacer las obras", afirmó su presidente, Carlos Berdichesky.
Ver: http://www.clarin.com/diario/2007/07/04/laciudad/h-03401.htm

VISIONARIOS...


Diario LA NACION

Polémica por las torresAseguran que no está frenada la construcción
Por Jesús A. Cornejo De la Redacción de LA NACION
"La construcción de torres en la ciudad no está paralizada." La afirmación del ministro de Infraestructura y Obras Públicas de la ciudad, Juan Pablo Schiavi, reabrió ayer la polémica: es que desde el sector de la construcción aseguran que en cinco barrios de la Capital hay 131 obras que están frenadas porque la empresa Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) no entrega los permisos para comenzar a realizarlas. "Acá hay una manipulación política del tema. La edificación de torres no fue frenada. Hay una mala interpretación. Lo que sucede es que hay un desfase de tiempos. AySA tiene que hacer una serie de obras y nosotros queremos que estas tareas estén avanzadas para que los constructores puedan levantar la torres sin problemas de infraestructura", dijo Schiavi a LA NACION.
El jueves 10 de mayo, LA NACION había adelantado que tras la veda para levantar edificios en altura, que había impuesto el jefe de gobierno, Jorge Telerman, en tan sólo tres meses se solicitaron 373 permisos de obras, de los cuales en 99 casos las habilitaciones quedaron condicionadas a una serie de trabajos de infraestructura que se estimaba que demorarían entre 10 y 15 meses. Desde entonces, los pedidos de factibilidad de obra continuaron llegando a la Dirección General de Fiscalización de Obras y Catastro (Dgfoc) y, en total, suman hoy 131 los casos rechazados, ya que los lugares donde se pretende levantar algunas torres no cuentan con la infraestructura necesaria para soportar un nuevo edificio. En esos lugares, se encomendó a AySA que realizara los correspondientes trabajos para poder habilitar las construcciones, según se informó. Desde el Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU) estimaron que hay unos 280 proyectos demorados por este tema. Y aseguraron que se ha paralizado la construcción de 336.000 m2, lo que significa 268 millones de dólares, según informó ayer la agencia Télam.
Por su parte, distintas organizaciones barriales, principalmente de Caballito, opinaron. "No hacía falta ser visionario para darse cuenta de que tantos años de desinversión en materia de servicios públicos, sumados a la construcción sin planificación, traerían como consecuencia la insuficiencia de la red existente", comentó un vocero de la Red Verde Ciudadana. "Si los vecinos no salíamos a la calle, ni el gobierno porteño ni las empresas se hubieran preocupado por el impacto que las construcción de torres podría tener en nuestros barrios. Esto es un logro de la lucha ciudadana", dijo a LA NACION Gustavo Desplat, de Protocomuna, de Caballito. En la Casa Rosada Ayer, el tema llegó a la Casa Rosada y el presidente Néstor Kirchner se reunió con funcionarios de AySA. Por la mañana, fue el propio secretario de Obras Públicas de la Nación, José López, quien aseguró que la empresa AySA "no tiene en perspectiva ningún problema de provisión del servicio" de aguas y cloacas en las torres que se están construyendo en varios barrios porteños. Dijo López que AySA acompaña todos los proyectos de desarrollo inmobiliario "que estén definidos" y "no los proyectos hipotéticos" Por su parte, el titular de AySA, Carlos Ben, negó ayer que hubiera problemas de presión de agua por el fuerte crecimiento de la construcción en algunos barrios porteños ni que la antigüedad de las cañerías se viera afectada por este fenómeno, como denuncian los propios vecinos. Luego de esa conferencia en Gobierno, AySA emitió un comunicado relacionado con los pedidos de factibilidad para la construcción de edificios ubicados en los cinco barrios donde rigió la veda de la construcción: Caballito, Palermo, Villa Urquiza, Coghlan y Villa Pueyrredón. En ese escrito la empresa informó que se encuentra "en capacidad de realizar las obras, muchas de las cuales ya están en marcha, siendo su tiempo de ejecución en todos los casos menor que el necesario para la construcción de los edificios".
Link corto: http://www.lanacion.com.ar/922819

MAS RAZON AUN


Diario INFOBAE

AySA negó que tenga obras paralizadas en la CiudadEn conferencia de prensa el secretario de Obras Públicas, José Lopez afirmó que la empresa AYSA está en condiciones de acompañar las obras de construcción en la Ciudad de Buenos AiresLa empresa aclaró que el abastecimiento de agua en la Capital es normal. Desmintió que impida construir 100 edificios porteños. "No tenemos un problema estructural con el servicio", dijo su titular, Carlos Ben

El secretario de Obras Públicas de la Nación, José López, aseguró esta mañana que la empresa AySA "no tiene en perspectiva ningún problema de provisión del servicio" de aguas y cloacas en las torres que se están construyendo en distintos barrios porteños. El funcionario salió así al cruce de una información periodística que indica que existen 134 obras en desarrollo en la ciudad de Buenos Aires paralizadas porque no tienen garantías de que estén sostenidas por la infraestructura de agua y cloacas necesaria. Durante una conferencia de prensa en Casa Rosada, López aseguró que AySA acompaña todos los proyectos de desarrollo inmobiliario "que estén definidos" y "no los proyectos hipotéticos", y que en cuanto a los ya aprobados, tiene previsto aportar la infraestructura adecuada para que continúen las obras. Por su parte, el titular de AySA, Carlos Ben, negó que haya problemas de presión de agua por el fuerte crecimiento de la construcción en algunos barrios porteños ni que la antigüedad de las cañerías se vea afectada por este fenómeno, como denuncian los propios vecinos. "No tenemos problemas estructurales del servicio. La empresa realiza todos los trabajos de mantenimiento correspondientes", sostuvo Ben, quien también garantizó la calidad del gas que provee la compañía en su área de concesión. López y Ben ofrecieron una conferencia de prensa luego de mantener un breve encuentro con el presidente Néstor Kirchner, que no estaba previsto en la agenda de actividades del día.
"Basta de Torres"
Organizaciones vecinales del barro porteño de Caballito dijeron hoy haber tenido "razón" cuando reclamaron que se detenga la construcción de torres en la Ciudad de Buenos Aires, frente a un eventual "colapso de la infraestructura de servicios públicos". "No hacía falta ser visionario para darse cuenta de que tantos años de desinversión en materia de servicios públicos, sumado a la construcción sin planificación, traerían como consecuencia la insuficiencia de la red existentes", señalaron Red verde Ciudadana y SOS Caballito.
Ver: http://www.infobae.com/notas/nota.php?IdxSeccion=1&Idx=324866

LA RAZON DE NUESTRO LADO


UOL Noticias

VECINOS DE CABALLITO ASEGURAN QUE TENIAN "RAZON" CUANDO RECLAMABAN "BASTA DE TORRES"BUENOS AIRES, jul 3 (DyN)

Organizaciones vecinales del barro porteño de Caballito dijeron hoy haber tenido "razón" cuando reclamaron que se detenga la construcción de torres en la Ciudad de Buenos Aires, frente a un eventual "colapso de la infraestructura de servicios públicos". "No hacía falta ser visionario para darse cuenta de que tantos años de desinversión en materia de servicios públicos, sumado a la construcción sin planificación, traerían como consecuencia la insuficiencia de la red existentes", señalaron Red verde Ciudadana y SOS Caballito.
Ver: http://br.uol.com.ar/noticias/infogeneral/2007/07/03/ult3149u16186.htm

sábado, junio 30, 2007

OTRO PARCHE

Diario LA NACION
Para viviendas multifamiliares
Más requisitos para edificar en la ciudad
Una ley exige certificados de factibilidad
Las compañías constructoras deberán presentar ante el gobierno porteño un certificado de factibilidad de provisión de agua, gas y electricidad, extendido por las empresas de servicios, cuando soliciten permisos de obra para erigir edificios en cualquier punto de la ciudad. La exigencia comenzará a regir cuando el Poder Ejecutivo promulgue la ley sancionada anteayer por la Legislatura porteña, que establece que, para conceder un permiso de construcción de vivienda multifamiliar, las autoridades deben tener acreditada la disponibilidad de recursos de las redes de servicios públicos. La norma amplía, así, el requisito ya existente en cinco barrios porteños -Palermo, Caballito, Coghlan, Villa Urquiza y Villa Pueyrredón- de respaldar los pedidos de obra para edificios con un certificado de factibilidad de la empresa estatal AySA. Como se recordará, en esos barrios AySA había realizado relevamientos de sus tendidos cloacales y de agua, que revelaron serias deficiencias.
El diagnóstico y la nueva normativa pusieron fin a la veda de construcción decretada por Jorge Telerman para esos vecindarios y para Núñez durante 90 días, entre mediados de noviembre de 2006 y mediados de febrero último. Durante esos tres meses, la ciudad suspendió la entrega de permisos de obra en respuesta al reclamo de grupos de vecinos, que temían que el boom inmobiliario registrado en los seis barrios hiciera colapsar el suministro de agua y la red cloacal. La Justicia también dio la razón a varios recursos de amparo interpuestos por vecinos y frenó más de un edificio en construcción. Mientras la veda estaba vigente, en diciembre de 2006, la Legislatura aprobó en primera lectura la ley que luego pasó por audiencia pública y anteanoche fue ratificada en segunda lectura.
Según el texto, las prestatarias de servicios certificarán que la infraestructura instalada resulta suficiente para satisfacer el incremento de la demanda que generará la obra para la que se pide permiso, sin deterioro de la calidad del suministro. Opinión de constructores "Esta ley es superadora del decreto que declaró el corralito inmobiliario. Es integral y determina la capacidad de carga del sistema de infraestructura de servicios públicos de todos los barrios, y no solamente de los que se encuentran más comprometidos con proyectos edilicios de mayor envergadura", sostuvo el diputado Alvaro González, autor de la iniciativa. Consultados, los desarrolladores urbanos fueron cautelosos. "En esencia, la ley es buena. Me parece razonable planificar en función de la infraestructura que hay. El problema puede ser la instrumentación: los plazos, la burocracia. Lo ideal sería contar con una base de datos informatizada del lote en el que se quiere construir, hoy inexistente, para poder consultarla antes de comprar la tierra. Hoy se elige a ciegas y después surgen los inconvenientes. Primero se debería haber hecho un plano que mostrara las deficiencias", dijo Mario Olmedo, vocero de los constructores de Caballito. Eduardo Gutiérrez, presidente de la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos (CEDU), explicó que debería ver mejor la ley y analizarla personalmente antes de opinar.

sábado, mayo 12, 2007

OPINION SOBRE LAS TORRES

Suplemento m2 del Diario PAGINA 12

torres
Una pregunta práctica

Por Sergio Kiernan

Esta semana se realizó otra reunión en la Legislatura porteña, a pedido de los vecinos, para tratar el tema de las torres y del uso de las tierras públicas. El salón Montevideo se llenó de particulares y representantes de ONG barriales que estaban, literalmente, indignados. Llamaba la atención la fuerza de las críticas y la sensación desolada de que los habitantes de Buenos Aires son llevados de aquí para allá sin voz ni voto. También fue notable el nivel de información sobre cuestiones como el número de automóviles que entra al distrito federal cada día y la formidable población flotante que pasa sus horas laborales en la capital, volviendo a la provincia al caer el sol.
Pero si bien el diagnóstico de los problemas resultó exacto, las propuestas de solución no lo fueron tanto. Por un lado, se mezclaban ideas en nada accionables, como que la construcción es un negocio; por el otro, se unificaban las demandas en el pedido de que se declare una emergencia urbana que frene las torres y congele la afectación de tierra públicas.
La primera confusión es en el tema negocio: claro que la construcción es un negocio, como la medicina o la educación, y que lo sea no es innoble o espurio. El problema está en la falluta aplicación de las leyes que ya existen, en la negativa a regular la actividad con inteligencia y sensibilidad, y en la completa sordera del gobierno porteño a lo que ya es una mar de fondo medible. La construcción seguirá siendo una industria, con torres salvajes o con urbanismo sustentable.
El otro problema es conceptual: como señaló la diputada Teresa de Anchorena, declarar una emergencia es un poco mucho y un tanto difuso. Para peor, los vecinos quieren la emergencia para que se congelen los permisos de obra y el gobierno porteño inspeccione todo a fondo. Esto, por desgracia pero en términos reales, equivale a pedirle al zorro que revise a las gallinas. El Ejecutivo porteño no tiene la menor intención de frenar las torres, no está de acuerdo con la percepción de descontrol que tienen los vecinos y considera un éxito para la economía porteña el boom de la construcción. Es inconcebible que las inspecciones cambien algo, lo que no quita que hay que controlar la epidemia de derrumbes, seguro indicador de impunidad y laxitud.
Queda planteada la pregunta: ¿qué se le exige al gobierno porteño para que esta ciudad no sea sobresaturada?